Guaidó: 3 análisis a 3 meses de su juramentación

Se cumplen tres meses de la juramentación de Juan Guaidó como presidente encargado de la República. “Hoy 23 de enero juro asumir formalmente las competencias del Ejecutivo para lograr el cese de usurpación”, afirmó durante una concentración en la plaza Juan Pablo II en Chacao.

Jesús Seguías, consultor político y presidente de Datincorp; Gabriela Ramírez, abogada y ex defensora del pueblo, alineada con el chavismo disidente, y Luis Florido, diputado a la Asamblea Nacional y ex dirigente de Voluntad Popular, examinan su imagen, su discurso y analizan los posibles escenarios que podrían presentarse en las semanas siguientes.

–¿Cómo evalúan la irrupción de la figura de Juan Guaidó en la política venezolana?

–Seguías: Es circunstancial. Estuvo en el lugar y momento correcto. De no haberse asilado Freddy Guevara en la Embajada de Chile con toda seguridad el presidente del Parlamento hubiese sido él y hoy estuviera al frente del escenario político venezolano. Todas las circunstancias hicieron que fuera Guaidó y así es la política y la historia del poder.

–Ramírez: Es sumamente positiva. Es una figura fresca que no está mancillada, en el sentido que muchos líderes de oposición han sufrido campañas en redes que los han desprestigiado. Goza de la confianza del pueblo porque es un muchacho que se conocía, pero no había estado tan expuesto. Es un hombre joven, no ha estado en las negociaciones que en el pasado pusieron hacerse. Eso le da fortaleza. Además, ha sido incluyente, ha hecho cosas que en el pasado no hicieron otros dirigentes, como sentarse con el chavismo crítico, a pesar de que sabía que le iba a costar señalamientos duros de los sectores más radicales, pero que se concibe como una necesidad porque toda la Venezuela democrática debe unirse para entrar en una nueva etapa. La misión de él ha sido de inclusión de todos los factores que reclaman la salida de la pesadilla de Nicolás Maduro. Su mensaje es clarísimo, el cambio de gobierno. Esa es la promesa.

–Florido: Su principal logro ha sido alinear a la oposición alrededor de un plan que pasa por el cese a la usurpación y la convocatoria a elecciones libres. Orienta a lo que algunos partidos reclamaban ya desde hace tiempo. Se ha producido una fórmula sobre la cual la oposición se ha ido alineando, aunque hay que hacer más, porque hay que darle más fuerza al mecanismo que lleva al cese de la usurpación en función del tiempo y un nuevo sistema político.

–Guaidó ha logrado una calle sin víctimas, y eso gracias a una convocatoria que ha tenido muy claro que se debe presionar sin arriesgar la vida de la gente. Ese ha sido un liderazgo bastante responsable.

–Se ha conseguido que la AN sea el epicentro de la lucha por la libertad de Venezuela. Quienes plantean agendas distintas se han visto limitados y empequeñecidos.

–Otro logro importante ha sido recobrar la esperanza de un país que estaba triste, que tenía poca credibilidad en las posibilidades de cambio. Eso también es una diferencia importante con respecto a cualquier otro proceso político que hayamos vivido.

–En este tiempo se ha logrado un liderazgo claro que no teníamos unos meses atrás. Le habla a todo el país sin distingo de clases, que el país acepta porque lo siente suyo. Hay algo importante que tiene Guaidó que es la disciplina estratégica y eso quizás le viene de su formación como ingeniero, que le permite ver el producto final antes que esté totalmente elaborado.

–¿Piensan que ha sido algo espontáneo o responde a alguna dirección específica? ¿Estados Unidos tiene algo que ver?

–Seguías: Él responde a la dirección de su partido, Voluntad Popular, pero ha logrado consensuar ideas y acciones con otros grupos políticos y otras individualidades, y sin ninguna duda con los Estados Unidos, que le ha brindado un apoyo decisivo en el momento más oportuno. Si Estados Unidos hubiese tomado una actitud parecida a la que tiene hoy España o la Unión Europea, por ejemplo, sin duda que el impacto no hubiese sido de la misma magnitud. El que lo hayan apoyado le endosó un poder determinante en el proceso político que fue captado de inmediato por todos los venezolanos y eso generó una gran confianza para identificarse con él.

–Ramírez: Guaidó no es un líder como Hugo Chávez, pero es un líder valioso porque restaura la confianza del pueblo venezolano en la última institución depositaria de la soberanía popular y producto de una elección transparente: la Asamblea Nacional. Guaidó es claramente una figura institucional, es muy importante decirlo. El apoyo de Estados Unidos está ahí. Ha expresado una voluntad clara de no querer intervenir militarmente en Venezuela en las últimas declaraciones de sus líderes, por lo que ya hay que quitarse ese complejo de hablar de Estados Unidos como la potencia imperialista que va a venir a bombardearnos. Ya había una relación previa con el Parlamento que se evidenció con claridad en la época de la presidencia de Julio Borges. El sistema financiero estadounidense es el que ha conseguido necrotizar una cantidad de relaciones económicas donde el gobierno de Maduro se está saltando la Constitución.

–Florido: Estados Unidos lo que ha venido es a fortalecer la política, pero el que la encabeza es Guaidó. Ellos se han sumado a una agenda de la que son parte, pero está bien claro el que la lidera.

–¿Cómo ha sido su evolución? ¿Es el mismo Guaidó del mes de enero? ¿Hacia dónde creen que se orienta su discurso?

–Seguías: En estos tres meses ha logrado apuntalar su propio perfil, incluso sobreponerse a la imagen de Leopoldo López y construir la suya y la de su esposa. Han logrado opacar de alguna manera a López y a Lilian Tintori. Eso es parte de la dinámica política. Se sabe sin embargo que López está en permanente contacto y que muchas de las decisiones que se han tomado han sido el resultado de las exigencias de López, incluido el nombramiento de la junta directiva de Citgo.

–Guaidó ha mejorado su discurso político. Logró desmarcarse de los sectores más radicalizados, los más extremistas de la oposición venezolana, tuvo un acercamiento mayor con algunas fuerzas más moderadas y alrededor se está construyendo una fuerza política, sobre todo de jóvenes que forman parte de todos los partidos políticos, que se sienten identificados con él y su liderazgo. No sabemos cuál será su alcance final porque muchas veces así como se llega de manera sorpresiva la política también despide a mucha gente de la misma manera. Es aventurado presagiar algo, todo depende de sus acciones de aquí en adelante.

–Le ha dado mejor perfil a la narrativa política, ya no es tan confusa como al comienzo, que se perfila como moderada. Comenzó hablando del cese a la usurpación, luego a las elecciones, ahora vuelve con el cese a la usurpación, lo que creo que no lo ayuda mucho.

–Debe desarrollar una hoja de ruta con resultados tangibles porque el país no puede aguantar mucho, está en una situación precaria. De no darse una narrativa electoral urgente, factible de realizar, puede hacer que se prolongue en extremo la crisis venezolana y que las presiones de la comunidad internacional comiencen a perder efecto como ocurrió con Cuba. Eso no puede ocurrir en Venezuela y Guaidó tiene un papel fundamental que jugar. Solo cambiando la narrativa y haciéndola más confiable se puede lograr un resultado.

–Ramírez: El discurso de Guaidó es contrario al de Chávez y, sin embargo, la gente lo ha recibido con mucha receptividad. Chávez era muy metafórico, cuentacuentos, muy carismático. Lograba una gran conexión con el pueblo y dibujaba escenarios de futuro. Guaidó tiene una misión más concreta en el tiempo, incluso no se está candidateando como presidente de Venezuela. Es como un instrumento para lograr un cambio de una etapa a otra: del chavismo-madurismo al tiempo donde los venezolanos podamos elegir, cada quien con su proyecto.

–Su discurso ha sido acogido por el pueblo porque la gente no quiere dirigentes tan palabreros sino aquellos que les propongan una fórmula sencilla y que sean capaces de cumplirla. Ha logrado preservar la confianza del venezolano.

–Florido: Guaidó es la misma persona desde enero, cada vez con mayor madurez del hecho político. El discurso ha sido similar, con mayor experiencia. Se le nota más soltura. El contenido siempre ha sido el mismo: práctico, sincero, un discurso cargado de valores, con lo suficiente para orientar al país, y eso establece la diferencia.

–¿Ha calado en los venezolanos la estrategia seguida por Guaidó? ¿Hay algo que corregir?

–Seguías: Ojalá logré tener éxito en su llamado de convocar a la más grande marcha que jamás se haya visto en Venezuela. Todo depende del objetivo final de esa manifestación: si es tomar por asalto el Palacio de Miraflores va a fracasar porque llevar a la gente a una masacre no tiene sentido. ¿Cuál es el objetivo final de la marcha? No lo sabemos. Dejó entrever muchas cosas en un juego de palabras de su discurso del 19 de abril pasado. Si esa concentración se está creando para forzar al gobierno a una negociación tiene total justificación. El cese a la usurpación pasa porque Maduro renuncie o que lo saquen por la fuerza. La renuncia no está planteada y expulsarlo por la fuerza requiere de un poder militar que la oposición no tiene, y la comunidad internacional ha expresado que tampoco está dispuesta. El tema no es manifestar. La protesta es un derecho adquirido y hay que ejercerla de manera activa. Lo que hay que saber es cuál es el propósito de la protesta y ahí es donde puede haber diferencias. Guaidó se juega una carta difícil en este momento. Guaidó no puede fracasar en su propósito porque eso pudiera generar consecuencias difíciles para su futuro político porque ya la gente tiene la experiencia de manifestaciones inmensas que se han hecho y que no logran su objetivo. ¿Qué sabrán ellos que no sabe el resto de la sociedad? No lo sé, pero está prohibido improvisar, cometer errores, los venezolanos están sufriendo en extremo y se quieren ver resultados en lo inmediato. Si se fracasa habrá que rectificar de manera radical todas las estrategias opositoras e inclusive pensar hasta en cambios de actores políticos.

–Mientras la comunidad internacional presiona la oposición venezolana debe establecer puentes para establecer una negociación. Hay que hacer todo lo posible para obligar al gobierno de Maduro a sentarse a negociar un acuerdo que lleve a un gobierno de transición consensuado donde esté la mayoría parlamentaria, incluso con presencia chavista hasta que se convoque a elecciones.

–Ramírez: Yo que formo parte del chavismo disidente digo que hacen falta mecanismos permanentes de comunicación entre los distintos sectores de la oposición, es algo que no se ha logrado. Se debe mejorar de cara al pueblo. Sabemos que enfrentamos a un gobierno que no tiene límites ni éticos ni políticos, por lo que la oposición debe organizarse de manera más transparente y más enfocados en comunicar adecuadamente todo lo que se hace. Venezuela tiene un gobierno con 90% de rechazo, agarrado al poder como un gato en una batea, pero hace falta más porque este es un gobierno que se ha encuevado en el poder.

–Florido: Más que corregir creo que debe ponerse el énfasis en el tema electoral. Acá de lo que se trata es que los venezolanos tengamos una salida a esta ignominia que estamos viviendo. Todos queremos una solución y nosotros, como parte del liderazgo político, debemos facilitarla. Venezuela no requiere de más diálogos, pero sí requiere de un acuerdo y tenemos que ver cuáles son los elementos para lograrlo: hay que poner el énfasis en lo electoral, que al final es la llave que nos llevará a un cambio definitivo en el país.

Fonte: Guaidó: 3 análisis a 3 meses de su juramentación

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